Y he aquí, una mujer que le sale al encuentro Con atavío de ramera, astuta de corazón,
Aquel día quitará el Señor el atavío de los calzados, y las redecillas, y las lunetas;
¿Olvídase la virgen de su atavío, ó la desposada de sus sartales? mas mi pueblo se ha olvidado de mí por días que no tienen número.
El adorno de las cuales no sea exterior con encrespamiento del cabello, y atavío de oro, ni en compostura de ropas;