Enseñadme, y yo callaré: Y hacedme entender en qué he errado.
Yo no callaré sus miembros, Ni lo de sus fuerzas y la gracia de su disposición.
POR amor de Sión no callaré, y por amor de Jerusalem no he de parar, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salud se encienda como una antorcha.
He aquí que escrito está delante de mí; no callaré, antes retornaré, y daré el pago en su seno,
¡Mis entrañas, mis entrañas! Me duelen las telas de mi corazón: mi corazón ruge dentro de mí; no callaré; porque voz de trompeta has oído, oh alma mía, pregón de guerra.