Porque os deseo ver, para repartir con vosotros algún don espiritual, para confirmaros;
Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido á sujeción del pecado.
Lo cual también hablamos, no con doctas palabras de humana sabiduría, mas con doctrina del Espíritu, acomodando lo espiritual á lo espiritual.
Empero el espiritual juzga todas las cosas; mas él no es juzgado de nadie.
Si nosotros os sembramos lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos lo vuestro carnal?
Y todos comieron la misma vianda espiritual;
Y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la piedra espiritual que los seguía, y la piedra era Cristo.
Si alguno á su parecer, es profeta, ó espiritual, reconozca lo que os escribo, porque son mandamientos del Señor.
Se siembra cuerpo animal, resucitará espiritual cuerpo. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual.
Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual.
Bendito el Dios y Padre del Señor nuestro Jesucristo, el cual nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares celestiales en Cristo:
Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad, en toda sabiduría y espiritual inteligencia;
Desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual, sin engaño, para que por ella crezcáis en salud: