Además edificó ciudades en las montañas de Judá, y labró palacios y torres en los bosques.
Labró pues la casa, y acabóla; y cubrió la casa con artesonados de cedro.
Así que, Salomón labró la casa, y acabóla.
HIZO también casas para sí en la ciudad de David, y labró un lugar para el arca de Dios, y tendióle una tienda.
LA sabiduría edificó su casa, Labró sus siete columnas;
Buscó lana y lino, Y con voluntad labró de sus manos.
E hicisteis foso entre los dos muros con las aguas de la pesquera vieja: y no tuvisteis respeto al que la hizo, ni mirasteis de lejos al que la labró.
Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? Dirá el vaso de barro al que le labró: ¿Por qué me has hecho tal?