Por tanto, así ha dicho Jehová de los varones de Anathoth, que buscan tu alma, diciendo: No profetices en nombre de Jehová, y no morirás á nuestras manos:
Ahora pues, oye palabra de Jehová. Tú dices: No profetices contra Israel, ni hables contra la casa de Isaac:
Y no profetices más en Beth-el, porque es santuario del rey, y cabecera del reino.
Y él me dice: Necesario es que otra vez profetices á muchos pueblos y gentes y lenguas y reyes.